En julio, el mercado de autos usados experimentó una contracción pronunciada, con una caída que superó el 12% en las operaciones realizadas durante el mes. La noticia no sorprende a quienes siguen de cerca las dinámicas del sector automotor argentino.
Representantes de la Cámara del Comercio Automotor identificaron múltiples razones detrás de este desempeño negativo. Las campañas comerciales de los vehículos nuevos están ganando terreno, con ofertas que resultan atractivas para los compradores y los desvían del segmento de usados. Simultáneamente, el costo del dinero sigue siendo elevado, con tasas de financiamiento que desalientan a quienes desean acceder a créditos.
Este cambio en el comportamiento de mercado afecta tanto a compradores como a vendedores. Los primeros están siendo más cautelosos con sus decisiones, mientras que los segundos mantienen sus expectativas de precios sin realizar ajustes significativos pese a la menor demanda.
El contexto temporal también juega un papel importante. Julio es un mes donde, tradicionalmente, disminuye el interés en realizar compras importantes. La cercanía de eventos como el Mundial, sumado al período de vacaciones, genera un efecto de menor actividad en el sector.
Los actores del comercio automotor reconocen que esta situación es temporal y que existen esperanzas de reactivación hacia adelante. No obstante, alertan que mientras las tasas de interés continúen siendo altas y las opciones de vehículos nuevos sigan siendo competitivas, el segmento de usados enfrentará presiones continuas.
Imagen: MSCC / Unsplash – Con informacion de Perfil





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