Las bolsas argentinas muestran señales contradictorias en esta sesión. Mientras las acciones de compañías nacionales negociadas en mercados internacionales (ADRs) experimentan ganancias, el índice S&P Merval evidencia un desempeño negativo en el mercado local. Esta disparidad refleja la complejidad actual del escenario financiero.

El riesgo país de Argentina se sitúa aproximadamente en 410 puntos, un nivel que continúa reflejando la preocupación de los inversores respecto de la situación macroeconómica. Este indicador es seguido celosamente por operadores y analistas como termómetro de confianza en los activos argentinos.

Hoy es una jornada crucial. Durante la tarde se divulgará el dato oficial de inflación, información que el mercado espera con gran expectativa. Este número será clave para determinar la dirección que tomarán las posiciones en los próximos movimientos, tanto en renta variable como en bonos y divisas.

Los mercados globales, por su parte, no dejan de ser influenciados por la situación en Medio Oriente. La intensificación de los conflictos en esa región genera ondas de choque que alcanzan a los mercados emergentes, como el argentino. La aversión al riesgo que genera la inestabilidad internacional típicamente favorece activos de refugio y presiona los precios de economías periféricas.

En este contexto, los operadores locales deben navegar entre factores domésticos —como la inflación— y presiones externas derivadas de la coyuntura geopolítica. La combinación de ambos elementos define el tono de incertidumbre que caracteriza al mercado argentino en la actualidad.

Imagen: Nicholas Cappello / Unsplash – Con informacion de Ámbito

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