Lo que comenzó como la denuncia de un robo de 150 vacas en un campo de Santo Tomé terminó siendo un fraude destinado a tapar un contrabando de ganado de considerables proporciones económicas.

La denunciante, una mujer propietaria del campo, reportó ante las autoridades la desaparición masiva de hacienda. Sin embargo, los trabajos de verificación efectuados por efectivos de la Policía Rural e inspectores con competencia judicial pusieron en evidencia la falsedad de lo denunciado.

El operativo de control incluyó el uso de tecnología aérea mediante drones. La revisión exhaustiva del terreno no produjo ningún rastro consistente con un delito de abigeato. No había evidencia física del robo alegado, lo que inmediatamente cuestionó la veracidad de la acusación.

Los investigadores concluyeron que la mujer utilizó la denuncia falsa como mecanismo para justificar la desaparición de las reses ante terceros, particularmente para evadir sospechas sobre operaciones ilegales de comercio ganadero. El contrabando de ganado es un delito que requiere encubrimiento, y recurrir a denuncias fraudulentas es una estrategia conocida entre quienes cometen estos ilícitos.

La causa avanzó con la imputación por denuncia infundada, mientras prosiguen las indagaciones para determinar los alcances del contrabando que permanecía oculto bajo la coartada del supuesto robo.

Imagen: Tara Winstead / Pexels – Con informacion de Perfil

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