El Gobierno nacional derogó el programa que otorgaba pasajes sin cargo para niños con diagnóstico de cáncer y personas con discapacidad. Con esta medida, se elimina la estructura de financiamiento que sustentaba estas prestaciones de movilidad urbana.
El oficialismo fundamentó la decisión asegurando que «las transferencias monetarias previstas en resoluciones anteriores no poseen base presupuestaria sólida». Enfatizaron en la necesidad de ajustar el gasto destinado a este rubro.
A pesar de la derogación, el Gobierno reiteró que la facultad de acceder gratuitamente al transporte continúa siendo un derecho válido y exigible para ambos colectivos. Sostuvieron que las prestaciones se mantendrán, aunque bajo otras modalidades operativas.
Organizaciones defensoras de personas con discapacidad y entidades de apoyo a pacientes pediátricos oncológicos expresaron inquietud por la medida. Cuestionaron cómo se materializará el beneficio sin el fondo específico que lo respaldaba económicamente.
El Ejecutivo contraargumentó señalando ineficiencias administrativas en la estructura anterior y la existencia de alternativas para preservar la cobertura. Destacó que la supresión forma parte de un proceso de reorganización integral del presupuesto estatal.
Para amplios sectores de la población afectada, la disponibilidad de transporte gratuito resulta crucial para acceder a servicios de salud, educación y ejercer sus derechos básicos. La eliminación del subsidio generó preocupación respecto a cómo se viabilizará esta accesibilidad.
Las autoridades nacionales instaron a los organismos competentes a encontrar mecanismos alternativos que aseguren la continuidad del beneficio. La medida se encuentra en vigencia desde su publicación oficial y abre interrogantes sobre su implementación práctica.
Imagen: Markus Spiske / Pexels – Con informacion de La Nación





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