Una revisión alcista de las estimaciones de cosecha del Departamento de Agricultura de Estados Unidos provocó una caída pronunciada en el precio internacional del maíz. El cereal retrocedió 4%, contrariando las expectativas que dominaban los mercados hasta el anuncio.

Los operadores financieros esperaban que el USDA comunicara una menor producción de maíz. Esa información habría generado presión alcista sobre los precios, dado que una menor disponibilidad habría tensionado el mercado. Sin embargo, la agencia norteamericana sorprendió con datos de cosecha más elevados.

Estado Unidos, como mayor productor de maíz en el mundo, es la variable clave en los precios internacionales de este commodity. Cualquier revisión de sus proyecciones de producción impacta inmediatamente en la oferta global y, por lo tanto, en las cotizaciones que se transan en los mercados internacionales.

Un incremento en la estimación de cosecha estadounidense significa más maíz disponible para comerciar en los mercados globales. Esta abundancia relativa genera presión bajista sobre los precios, como se comprobó ayer con la caída registrada.

El trigo también sufrió retrocesos en sus precios internacionales durante la misma jornada, ampliando el universo de granos afectados por esta corrección de mercado.

Para Argentina, potencia agrícola con importante participación en la exportación de maíz y trigo, estos movimientos de precios tienen implicancias significativas. La rentabilidad del sector agrícola depende sustancialmente de cómo evolucionen las cotizaciones internacionales de estos productos.

Imagen: Grigore Scar / Pexels – Con informacion de Clarín Rural

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