Tras permanecer estancado durante buena parte del año, el dólar oficial ha experimentado un salto significativo y ya toca valores cercanos a los $1.500, su máximo desde enero. La suba acumulada en el mes actual alcanza el 4,5%, marcando un punto de inflexión en la cotización que había estado «planchada» durante los meses anteriores.

Este movimiento representa una corrección parcial de la brecha que se había generado entre el tipo de cambio y la inflación que continúa afectando a los precios de la economía. Mientras la divisa se mantenía relativamente estable, los aumentos de precios seguían su curso, profundizando el desfase entre ambas variables.

Los analistas vinculan esta aceleración reciente a presiones en el mercado de cambios que se han hecho más evidentes en las últimas semanas. La demanda de divisas, combinada con factores que afectan la oferta de moneda extranjera, ha empujado la cotización hacia arriba de manera más acelerada.

El nivel alcanzado ahora representa un nuevo techo para la divisa oficial en lo que va de 2026. Especialistas advierten que aunque hay cierta corrección del rezago inflacionario, la brecha entre el tipo de cambio oficial y las cotizaciones paralelas continúa siendo una variable importante en la dinámica económica del país.

El próximo comportamiento del mercado cambiario dependerá de la evolución de los factores que impulsan la demanda de divisas y las decisiones de política monetaria que se adopten. Los operadores aguardan con atención los movimientos de las próximas jornadas.

Imagen: Behnam Norouzi / Unsplash – Con informacion de Perfil

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