En un movimiento que combina inclusión social con control normativo, la Universidad Tecnológica Nacional de Córdoba lanzó un programa experimental de formación para trabajadores informales, justo cuando las autoridades locales endurecen las disposiciones legales sobre esta actividad.

El plan educativo de la UTN apunta a transformar la situación de vulnerabilidad de quienes se desempeñan en labores callejeras. Mediante talleres prácticos y teóricos, busca facilitar la transición hacia empleos registrados y sostenibles. El programa incluye orientación vocacional, capacitación en oficios demandados por el mercado laboral y un sistema de seguimiento individualizado.

«Buscamos generar oportunidades reales de movilidad laboral», expresaron desde la institución académica, aunque evitaron profundizar sobre plazos y financiamiento del proyecto.

Simultáneamente, tanto el poder ejecutivo provincial como el municipal avanzan con reformas legislativas que imponen mayores restricciones. Estos cambios normativos incluyen controles más rigurosos, verificación de antecedentes y protocolos de seguridad más estrictos para quienes desarrollan esta ocupación.

Los analistas de políticas públicas advierten que la efectividad de estas medidas dependerá de la coordinación entre instituciones y la disponibilidad de recursos económicos. Un enfoque que solo se centre en restricciones, sin ofrecer alternativas viables, podría profundizar la informalidad.

Se calcula que cientos de personas en Córdoba viven de actividades callejeras, frecuentemente en condiciones laborales precarias y sin protección social. Muchos de estos trabajadores son migrantes internos o personas en riesgo de exclusión social.

La universidad espera tener un diagnóstico del programa para finales de año, con miras a expandirlo según los indicadores que arroje la experiencia piloto en la provincia.

Imagen: Thirdman / Pexels – Con informacion de La Nacion

Deja un comentario

Tendencias