El aumento sostenido del caudal mantiene en vigilancia a las autoridades y a las comunidades ribereñas, con los primeros impactos registrados en zonas urbanas y rurales, especialmente en el departamento Banda.
La crecida del río Dulce mantiene en estado de vigilancia a las autoridades y a las comunidades ribereñas de Santiago del Estero, ante el aumento sostenido del caudal y los primeros impactos registrados en zonas urbanas y rurales. En toda la región rige una alerta naranja y ya se reportan áreas afectadas en el departamento Banda.
El incremento del caudal es atribuido a las lluvias intensas en la cuenca alta del río y a la liberación de grandes volúmenes de agua desde el embalse de Termas de Río Hondo, lo que ha generado preocupación entre los organismos de control y la población.
Según informó el medio local El Liberal, este jueves por la mañana la cota del dique alcanzó los 272,75 metros sobre el nivel del mar, mientras que el caudal erogado aguas abajo llegó a 936 metros cúbicos por segundo, casi 100 metros cúbicos más que el día anterior, lo que confirma una tendencia en ascenso.






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